¿Cuántas mierdas has pisado?

La era tecnológica está influenciando en el ser humano, y cada día más. Entre los factores que influyen en gran medida son internet, las redes sociales, y el acceso a ellos a través de los dispositivos móviles.

La facilidad de acceso a la información y al contacto entre personas a partir de varias aplicaciones está modificando ciertos hábitos que se pasan a comentar a continuación.

Un grupo de jóvenes sentados en una escalera, todos con el móvil en la mano. Todos en silencio, y todos hablando. Pero no utilizan la herramienta que nos ha suministrado la sabiduría de la naturaleza para hablar, sino los dedos pulgares. La aplicaciones de mensajería móvil (sin entrar en marcas), no solo nos están haciendo perder el tiempo, sino también perder nuestra capacidad de comunicación, a lo que se suma los problemas en los pulgares que posiblemente tengan (o mejor dicho tengamos) en un futuro. Si todo esto que se comenta ocurre en clase, además, perdemos la oportunidad de aprender.

Seguro que os preguntais sobre el título del artículo, pero lo explico ya. ¿Cuántas personas habéis visto leyendo el móvil mientras andan? Personas o, ¿zombis? Ya no se que decir. Vas por la calle y la mitad de la gente va mirando las pantallas de sus teléfonos y escribiendo mensajes mientras andan, levantando la mirara cada 15 o 20 metros, y cuando más confiadas van, ¡plof! Son víctimas de otro de los fenómenos inculturales más extendidos en la actualidad, tener perro y que se cague donde quiera.

Se enfadan, maldicen al dueño que dejó a su perro hacer sus necesidades y no las recogió, pero no se paran a analizar la raíz del problema. El problema es que andan por la calle sin prestar atención a la calle. ¡¡¡Piensa en positivo, has tenido suerte!!! Sólo es un excremento, podría haber sido un coche lo que te hubiera pisado a tí. Y con lo mal que se conduce en la actualidad aumentan las probabilidades.

Una cosa está clara, la sociedad está cambiando y debemos adaptarnos a los cambios sociales, culturales y tecnológicos de la mejor manera posible. Pero no podemos permitir que los cambios tecnológicos nos dominen de esta forma.

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