TU LECTURA EFICAZ

Gran parte de tu rendimiento escolar va a depender del dominio que tengas en la lectura.

Realizarás una lectura eficaz cuando compagines la mayor velocidad posible con una comprensión suficiente.

La lectura es para la mente lo que el ejercicio para el cuerpo.”

1.- QUE ES LA LECTURA

“Silencioso diálogo del lector con el autor.”

Así definió Laín Entralgo la lectura. Leer es ponerse en actitud de escuchar, comprender y de responder. Es contrarrestar tus propias ideas con las ideas del autor.

Leer un libro te exige una actitud receptiva, un interés activo, diálogo y crítica. Esta actitud crítica la desarrollas a través de procesos intelectuales en los que:

  • Reconocer las palabras;
  • Entiendes las ideas, el pensamiento y el mensaje del autor;
  • Analizas el pensamiento del autor, contrastándolo con el tuyo.
  • Evalúas lo leído: lo aceptas o lo rechazas.
     

Leer es entender lo que el autor quiere decirte; esto te exige reflexión y esfuerzo mental.

Para que llegues a “saber leer” comprensiva e interpretativamente debes proponerte, con constancia y esfuerzo, los siguientes objetivos permanentes:

  • Fomentar tu hábito de lectura y tu actitud positiva frente a tu escritorio. No olvides que la gran parte de los conocimientos que vas a adquirir los vas a recibir por la lectura.
  • Dominar el vocabulario lo más ampliamente posible.
  • Realizar la lectura de forma comprensiva: captación de los conceptos leídos y retención de losmismos, síntesis esquemática y estructural de lo que leas, valoración, juicio crítico y apreciación, incluso, del estilo literario.
  • Dominar los contenidos y técnicas que te son necesarios para leer, provechosamente, las distintas materias de estudio.
  • Dominar la lectura oral, rápida y correctamente; saber dialogar sobre un tema y exponer en una charla tu opinión personal sobre lo leído.

 

2.- CUALIDADES DE LA LECTURA EFICAZ

A) La velocidad en la lectura

Se refiere al número de palabras que puedes ser capaz de leer en un determinado período de tiempo. La velocidad en la lectura se mide por el número de palabras leídas por minuto.

El ritmo de lectura va a depender de tu habilidad personal, del tipo de texto y de la finalidad de la lectura.
 
a) Como mejorar tu velocidad en la lectura:

Tu ritmo personal puede mejorarse con el ejercicio constante de manera sorprendente. Basta con que te lo propongas:

  • Desliza tus ojos por la parte superior de las palabras, ya que nuestro alfabeto se identifica mejor desde la parte superior de las letras.
  • Esfuérzate por leer con la mayor rapidez posible. No tengas miedo a leer más deprisa. Es cuestión de esfuerzo y tesón.
  • Ten la precaución de que la posición del libro sea perpendicular a los ojos, para que no tengas que encorvarte sobre el mismo. Puedes servirte de otros libros para hacerte un atril.
  • Ajusta la velocidad a la dificultad del texto. El buen lector cambia su ritmo de lectura siempre que es necesario, en función de la comprensión que tiene que realizar.
  • Reduce al máximo las fijaciones y elimina por completo las regresiones. Al leer, tus ojos no se mueven uniformemente, sino que lo hacen a saltos, abarcando de un solo salto varias palabras  y, a veces, una frase entera. Estos saltos se llaman fijaciones. Esfuérzate por reducir al mínimo tus fijaciones y abarca el mayor número de palabras que puedas en cada una de ellas. No debes realizar más de 3 o 4 fijaciones en un texto de dificultad normal con líneas de unas diez palabras.
  • No pronuncies al leer ni sigas la línea con el movimiento de la cabeza o con el dedo. Los movimientos de los ojos son mucho más rápidos que el de los labios o el de la cabeza.
  • Capta las ideas, despreocúpate del resto; intenta leer unidades de pensamiento, no las palabras sueltas.

 

b) Ejercicios prácticos

Pon en práctica los siguientes ejercicios para mejorar tu velocidad en la lectura:

1. Toma tres páginas de un libro, de igual extensión y sin dibujos. Léelas así:

  • La primera página, a la velocidad con la que lees habitualmente;
  • La segunda página, a la mayor velocidad posible, sin preocuparte de lo que lees, pero sin saltarte ninguna palabra ni línea;
  • La tercera página, a la mayor velocidad que puedas, pero asegurándote de que entiendes lo que vas leyendo.


- Controla el tiempo que tardas en leer la tercera página y lleva la gráfica de los tiempos empleados cada día. Observarás mejora progresiva en tu velocidad; verás cómo disminuye el tiempo empleado. Utiliza la gráfica A.
- Practica este ejercicio una vez al día (cinco veces por semana) y en períodos de quince días, distanciados entre sí por algunos días de descanso.
- Después de dos semanas, puede decirse que has estabilizado tu velocidad lectora. Para este ejercicio conviene que utilices al principio lecturas fáciles (novelas, biografías, etc.) y progresivamente lecturas más difíciles.

 Tabla control de lectura

 

2. El planteamiento de otro ejercicio similar, sería el siguiente:

  • Comprométete a leer todos los días, durante cinco minutos, un libro o texto de lectura fácil, a la mayor velocidad posible.
  • Contando el número de palabras que, por término medio, entran en dos o tres líneas del texto, te será fácil saber el número de palabras leídas durante el período fijado, multiplicando el número de líneas leídas por el número de palabras que entran en cada línea.
  • Registra el resultado en la gráfica, para que tú mismo puedas observar los avances que vas realizando. Para ello te servirá la gráfica B.

Tabla control de lectura

 

A continuación te mostramos un cuadro para que puedas calcular tu velocidad de lectura. Para ello, tendrás que relacionar el número de palabras del texto (primera línea horizontal o "calle") con el número de minutos empleados (primera "columna" vertical). En la intersección de ambas obtendrás el "número de palabras por minuto" que has sido capaz de leer en cada uno de los ejercicios que realices.

Tabla cálculo velocidad lectura

 

Por ejemplo: si has leído un texto que tiene 600 palabras y has tardado en leerlo 3 minutos, puedes observar que tu velocidad en la lectura ha sido de 200 palabras por minuto.
En el cuadro siguiente puedes ir anotando los resultados de las pruebas que realices; te servirá para ir comprobando los progresos que alcances:

 Registro velocidad de lectura

 

 

B) La comprensión en la lectura


Velocidad y comprensión están tan íntimamente ligadas que no es posible, en la mayor parte de los casos, ganar en la una sin mejorar en la otra.

Para comprender necesitas adoptar una actitud reflexiva, activa y crítica. Sólo así captarás las ideas expresadas por el autor y asimilarás el mayor número de ideas en el menor tiempo posible.

Cómo mejorar tu comprensión en la lectura:

  • Con rapidez; te evita las distracciones y te exige más atención.
  • Fíjate en las ideas, no en las palabras. Las palabras son el soporte de las ideas; has de deslizarte sobre las palabras en busca del mensaje que encierran.
  • Procura no vocalizar, ya que además de retardar la lectura te dificulta el captar ideas. La necesidad de pronunciar las palabras para comprenderlas es propia de los primeros estudios des aprendizaje infantil. La lectura adulta, como debe ser la tuya, ha eliminado los procesos intermedios de la lectura infantil, tal como se te muestra en el siguiente gráfico:

 Proceso de lectura

  • No leas todas las palabras. Capta las ideas y el sentido del texto con una actitud activa y crítica. Pregúntate interiormente por el sentido de las afirmaciones del autor, las razones en que se basa, etc.
  • Lee los gráficos, los esquemas, las ilustraciones, etc..., ya que no son meramente decorativas. Te facilitan la comprension, de forma visual, reforzando lo indicado en el texto.
  • Amplía el vocabulario, acostumbrándote a utilizar el diccionario siempre que leas u oigas una palabra cuyo significado desconozcas. Un texto en el que conoces todos sus términos te resulta mucho más fácil de leer y comprender.
  • Fomenta la lectura de todo tipo de temas hasta lograr un vocabulario básico, constituido por un mínimo de 4.000 palabras. El dominio de la etimología de las palabras, y los conocimientos de griego y latín te serán de gran utilidad.

 

DEFECTOS DEL MAL LECTOR

  • Excesivo número de fijaciones: En cada pausa o fijación, los buenos lectores ven varias palabras a la vez, mientras que un lector mediocre ve una sola palabra o menos, haciendo varias fijaciones por líneas.
  • Regresiones: Consiste en volver atrás. Puede ser disculpable, solamente, cuando la lectura es difícil. Normalmente se deben a que no se domina el mecanismo de la lectura, o la falta de atención durante la misma.
  • Mover la cabeza en lugar de la vista: El mal lector mueve la cabeza a medida que avanza en el renglón.
  • Seguir las palabras con el dedo, lápiz, bolígrafo o regla. Restan velocidad a la vista.
  • Vocalización: consiste en pronunciar las palabras que se leen. La rapidez de los ojos es bastante mayor que la de los labios.
  • Subvocalización: consiste en ir pronunciando mentalmente las palabras que se leen. Se lee bastante más deprisa que se vocaliza o se subvocaliza.
     

 

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